Albistur pide que lo audite la Sigen
No es usual que un funcionario le reclame a la Sindicatura General de la Nación que supervise el estado de las cuentas de su repartición. Pero alguien acaba de hacerlo.
Hay un dato llamativo en la página web de Presidencia de la Nación. Cuando se consulta quiénes son las autoridades del Poder Ejecutivo Nacional, aparece el Presidente, su vice, sus ministros y secretarios de Estado... excepto Enrique Albistur.
En el capítulo de secretarías de Estado que dependen de Presidencia de la Nación aparecen:
> Secretaría General (Oscar Parrilli),
> Secretaría de Cultura (José Nun),
> Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (José Ramón Granero),
> Secretaría de Inteligencia de Estado (Héctor Icazuriaga),
> Secretaría de Turismo (Enrique Meyer), y
> Casa Militar (Coronel Héctor Ricardo Giacosa).
También se comunica que el 5 de mayo, en el Salón Blanco de la Casa Rosada habrá un recital de Javier Calamaro.
Hay una explicación para esto: en el organigrama de Kirchner, la Secretaría de Medios de Comunicación (Enrique Albistur) depende de la Jefatura del Gabinete de Ministros de la Nación (Alberto Fernández).
Es un status-quo menor del que históricamente tuvo esa repartición. Albistur tiene una equivalencia con la Secretaría de Gabinete y Relaciones Parlamentarias (Juan Carlos Pezoa) y la Secretaría de Deportes (Claudio Morresi).
Esta estructura permite darle fundamentos a la versión que echó a correr por la Casa Rosada, donde las dificultades de Albistur con su jefe, Alberto Fernández, no son ya noticia; se encuentra aceptado que tienen un relacionamiento complicado, difícil. No siempre fue así. A comienzos de la administración Kirchner, ellos eran más 'compinches'. Luego ocurrió algo, que nadie conoce, o mejor dicho nadie desea revelar públicamente, que interrumpió relaciones y cesó los posibles afectos.
De Albistur dependen 2 subsecretarías: de Gestión de Medios, y de Comunicación.
Mientras Alberto Fernández fue el protagonista sin discusión de la relación del Gobierno con las empresas de medios de comunicación, el área de Albistur tuvo un rol secundario. Albistur nunca se reunió con los editores ni los columnistas de los medios; tampoco definió la aplicación del presupuesto publicitario. Su rol fue de soporte técnico-profesional para que Alberto Fernández tomara las decisiones, en parte instruidas previamente por el Presidente.
Aún así corrieron malos rumores con la contratación de material gráfico publicitario (patrimonio cultural, por ejemplo), durante la campaña electoral de 2005.
Probablemente por entonces comenzaron los problemas que habrían llevado al propio Albistur a solicitar a la Sigen una auditoría de su repartición, para que quede asentado el estado de las cuentas y la ejecución del gasto.
Un impacto inicial de esa decisión es que mientras la Sigen no concluya su trabajo, Albistur tiene asegurada la permanencia en la función, o sea que ganó 1 año.
Pero, a la vez, esta solicitud impone la especulación del motivo, considerando que la discusión sobre el pago de pauta publicitaria que no tiene certificado de emisión ya provocó problemas en otras reparticiones vinculadas como la agencia Télam, que ya lleva más de 2 semanas de huelga.
¿Por qué Alberto Fernández no prescindió de Albistur? Porque Cristina de Kirchner tiene una mejor opinión de 'Pepe' que su jefe y ex amigo.
¿Qué autorizó y debió firmar Alberto Fernández y ha motivo las discusiones? Las especulaciones abundan y por eso es mejor no difundir ninguna.
En tanto, Albistur intenta mantener la concesión de la publicidad en vía pública en la Ciudad de Buenos Aires, que se encuentra en proceso de nueva licitación, por haberse vencido los plazos de la concesión original.
Con Jorge Telerman en el Gobierno de la Ciudad, Albistur debe definir una estrategia que, además, no pueda ser acusada de conflicto de intereses.
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