Puntos salientes de informe de Defensoría del Pueblo de la Nación sobre el Riachuelo
Los puntos salientes del "Informe Especial de Seguimiento de la Cuenca Hídrica Matanza-Riachuelo (2003-2005)" que la Defensoría del Pueblo de la Nación dio hoy a conocer, son los siguientes:
- Se insiste en negar el manejo sistémico de la Cuenca, tomándose, en cambio, al río como un sistema de drenaje.
- No hay avances significativos de lo realizado para disminuir la magnitud del deterioro que afecta a los recursos naturales de la Cuenca y a la salud de la población.
- No se controla ni regula el uso de agroquímicos; el vertido en desagües cloacales y pluviales de líquidos y compuestos orgánicos clorados, metales y otros elementos contaminantes de origen incierto.
- Tampoco se ha hecho nada para reducir progresivamente (hasta conseguir la eliminación definitiva) el vuelco de sustancias de origen industrial (xenobióticas), cloacal o agropecuaria en el agua, el suelo y el aire de la Cuenca.
- Las autoridades competentes no han realizado acciones directas o elaborado planes conducentes para hacer efectivo el cuidado de los recursos naturales, la recuperación del ecosistema y la promoción del desarrollo ambientalmente sustentable.
Respecto de los basurales, el informe de la Defensoría precisó que:
- La cantidad de basurales ubicados en la Cuenca y su situación, en términos generales, no ha variado demasiado, y mas bien se han incrementado los focos infecciosos que los basurales representan.
En cuanto a las obras públicas y el sistema sanitario y cloacal, el relevamiento manifestó que:
- Las obras públicas y el sistema sanitario de agua y cloacas, en proyecto o en ejecución, no cumplen con los requisitos previstos por el Estudios de Impacto Ambiental ni se proyectan en base al diagnóstico ambiental integral de la Cuenca.
- Para las autoridades sanitarias de la Nación, el alto impacto que tiene la presencia de todo tipo de contaminantes físicos, químicos y biológicos que producen la alteración y destrucción de la flora, la fauna, la biodiversidad, el agua, el aire y el suelo, y que afectan la salud de cada uno de los 4.6 millones aproximadamente de habitantes que residen en la cuenca, aparentan no ser razones suficientes para la realización de los pertinentes estudios epidemiológicos.
- El Defensor nacional decidió reiterar la recomendación para que el Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación realice estudios epidemiológicos sobre el estado de salud de la población de la cuenca Matanza-Riachuelo.
- Las autoridades nacionales, provinciales, municipales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires todavía no han consensuado líneas de acción concretas para constituir una Autoridad de Cuenca que asuma la responsabilidad directa ni han creado un plan integral ambiental para la Cuenca.
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