El Gobierno busca distanciarse del aborto
Aníbal Fernández dijo que el Poder Ejecutivo nunca presentará una iniciativa sobre ese tema; llamados a la Iglesia y a Blumberg
Del proyecto presentado anteayer participaron juristas y dos funcionarios nacionales
El Gobierno busca distanciarse del aborto
Aníbal Fernández dijo que el Poder Ejecutivo nunca presentará una iniciativa sobre ese tema; llamados a la Iglesia y a Blumberg
Del proyecto presentado anteayer participaron juristas y dos funcionarios nacionales
La iniciativa recibió 102 observaciones en la Web del Ministerio de Justicia
Otros cambios controvertidos
El Gobierno dio a conocer ayer, por primera vez, su postura frente al aborto. Advirtió que "nunca" presentará un proyecto para despenalizarlo.
El revuelo que causó el anuncio del Ministerio de Justicia de un anteproyecto elaborado por un grupo de juristas que propone no penar a la mujer que aborte dentro de los tres meses de embarazo cuando hubiera "circunstancias que lo hicieran excusable", forzó a la Casa Rosada a responder a las críticas que provocó la iniciativa.
"Es un tema que no admite discusión", dijo en la mañana de ayer el ministro del Interior, Aníbal Fernández respecto de si el Poder Ejecutivo convertiría en propio el proyecto elaborado en la sede del Ministerio de Justicia.
En esa cartera, que ya publicó en su página web ( www.jus.gov.ar ) el proyecto para someterlo a la opinión popular, nadie habló públicamente de las declaraciones de Fernández.
En diálogo con LA NACION, el ministro de Justicia, Alberto Iribarne, insistió en que el documento preparado por los expertos "no es un proyecto del Gobierno" y destacó que requiere "un extenso y profundo debate, no sólo en los ámbitos académicos y profesionales especializados, sino también en el conjunto de la sociedad".
La Comisión de Reforma del Código Penal fue creada durante la gestión de Horacio Rosatti en la cartera de Justicia. En el último año, todos los jueves, de 10 a 17, el grupo de expertos se reunió con el propósito de revisar y actualizar el Código Penal, coordinados por el secretario de Política Criminal de ese ministerio, Alejandro Slokar.
El reglamento que creó la Comisión incluye entre sus miembros a un representante del Ministerio del Interior. Para ocupar ese cargo fue designado el ex juez Gabriel Di Mateo. Sin embargo, en el ministerio que conduce Fernández informaron que "Di Mateo jamás fue convocado a las reuniones desde que se fue Rosatti" y que, mientras asistía a ellas, "nunca se habló de flexibilizar las penas para el aborto".
Los restantes miembros de la Comisión son David Baigún, Raúl Ochoa, Carlos Chiara Díaz, Guillermo Yacobucci, Edmundo Hendler, Daniel Erbetta, Alejandro Tizón, Gustavo Ferreyra y Javier De Luca. Precisamente, el aborto fue el tema que más discusión generó entre ellos. "Había dos grupos: uno que quería mantener la punición y otro que quería permitirlo abiertamente", relató a LA NACION Carlos Chiara Díaz, juez del Superior Tribunal de Entre Ríos.
"Nadie nos dio una directiva ni nos dijo qué quería el Gobierno. El Ministerio de Justicia nos dio un apoyo técnico impecable, pero no influyó en el contenido del proyecto", sostuvo De Luca.
Según De Luca, si esta reforma se hace realidad, las penas por aborto no se reducirán. "¿Qué mujer está hoy presa por abortar? No hay condenas, -opinó el penalista-. En todo caso, habrá habido una prisión en suspenso. En cambio, ahora, que se le va a permitir al juez optar por penas alternativas, se van a tener que cumplir."
Durante el primer día de publicación, el proyecto recibió 102 observaciones en la casilla de mail del Ministerio de Justicia. La consulta estará abierta hasta el 15 de agosto próximo. Después, la comisión elaborará un informe de las opiniones recabadas y elevará a Iribarne el proyecto de reforma que redactó junto con el resumen de las observaciones.
La publicidad de este proyecto no sólo provocó la reacción de la Casa Rosada, sino que generó reacciones encontradas entre políticos, miembros de asociaciones civiles y de la Iglesia Católica, que ayer recibió un llamado tranquilizador del Gobierno. Juan Carlos Blumberg, que se opone a la iniciativa, también dijo haber recibido una comunicación desde la Presidencia (ver aparte).
El ministro de Salud, Ginés González García, es un abierto defensor del derecho a abortar. Ayer, LA NACION intentó hablar con él, pero fuentes oficiales dijeron que estaba viajando a Ginebra.
Una de las primeras voces contra la propuesta de reforma fue la del tradicional Colegio de Abogados porteño, que consideró que todo aborto es un homicidio (como se informa por separado).
En las antípodas de esta posición, la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM) pidió un derecho a abortar aún más amplio. Su presidenta, Mabel Bianco, pidió la liberación total del aborto.
"Muchas mujeres tienen miedo de ir a un hospital después de un aborto mal hecho por miedo a que las denuncien. Cambiar la ley no va a hacer que la gente aborte más", sostuvo.
En el mismo sentido se manifestó la ex legisladora María José Lubertino: "Pretendemos que se debata el aborto para que se logre discriminalizar a las personas que llegan a eso", dijo.
El nuevo proyecto de código modifica buena parte de las figuras penales, entre ellas, la liberación de la tenencia de drogas para consumo personal y la flexibilización de la eutanasia, que puede ser incluso no penada por el juez.
Por Paz Rodríguez Niell
De la Redacción de LA NACION
Sorpresa en el Congreso ante la iniciativa |Los legisladores no estaban al tanto
Acostumbrados a disentir en la mayoría de los debates parlamentarios, oficialistas y opositores recibieron ayer con idéntica sorpresa en el Congreso el anteproyecto presentado por el Ministerio de Justicia, y que contiene polémicas iniciativas como la despenalización del aborto y la tenencia de drogas para uso personal.
Integrantes del kirchnerismo y miembros de bloques opositores confirmaron a LA NACION que se enteraron del paquete de iniciativas en las últimas horas. También aclararon que las reformas al Código Penal se centran en temáticas que han tenido escaso debate en las comisiones respectivas, con escasa factibilidad de consenso en el Congreso hasta dentro de los propios bloques.
Desde la oposición, en tanto, se sospecha que el Gobierno traslada al Congreso una polémica de difícil resolución, luego de impulsar durante dos años reformas al Código Penal que muchas veces fueron en sentido contrario a las que se proyectan en esta iniciativa, como en el caso de las propulsadas por Juan Carlos Blumberg.
"Creo que hay que tomar [la iniciativa] como un aporte de los juristas, y hay que discutirlo mucho todavía", afirmó la diputada kirchnerista Rosario Romero (FV-Entre Ríos). Para la legisladora, titular de la Comisión de Legislación Penal de la Cámara baja, "las reformas que se hicieron a partir de 2004, desbalancearon el código. Es un paso para volver a balancear el equilibrio, aunque no es un proyecto definitivo."
Desde la oposición, el radical Pedro Azcoiti (UCR-Buenos Aires) coincidió en la necesidad de "volver a tener un Código Penal, con reformas que nos acerquen a un régimen penal liberal", pero criticó la desmentida del ministro del Interior, Aníbal Fernández, quien negó que el Gobierno vaya a impulsar la despenalización del aborto. "Es una contradicción absoluta en el mismo Gobierno. Si hacen esto sólo para la foto, pero no lo piensan tratar estarían confirmando el desprecio que el Gobierno tiene por las instituciones", afirmó.
Proyectos varios
En la Cámara de Diputados están vigentes en las comisiones de Salud y Legislación Penal once proyectos, la mayoría de los cuales plantean modificar el artículo 86 del Código Penal, que establece casos específicos en los que el aborto estaría permitido. La excepción a esa regla es el proyecto del diputado Roberto Lix Klett (Fuerza Republicana-Tucumán), que propone extender las condenas a quienes faciliten, vendan o receten especialidades medicinales que puedan inducir a un aborto.
Por ahora, sin embargo, ninguno de ellos está en la agenda inmediata de esas comisiones. Lo mismo ocurre en el Senado, en el que duermen dos proyectos que también modifican el Art. 86 y amplían los casos en que el aborto no es punible, redactados por las senadoras Vilma Ibarra (FV-Capital) y Silvia Giusti (FV-Chubut).
La aparición del anteproyecto de reforma reavivó la polémica. "A partir de esta iniciativa se generará un debate que la sociedad se merece, más allá de que el Poder Ejecutivo haya dado el tema por terminado", afirmó la diputada kirchnerista Juliana Marino (FV-Capital), autora de uno de los proyectos de despenalización del aborto. La macrista Paula Bertol (Pro-Capital), en cambio, se manifestó en contra de la despenalización del aborto. "La vida hay que defenderla desde el momento de la concepción, y el feto y el embrión tienen los mismos derechos", afirmó. La diputada Fabiana Ríos (ARI-Tierra del Fuego) se mostró escéptica y consideró que el Gobierno usa el proyecto "en términos publicitarios". "Si no podemos debatir la educación sexual en las escuelas es porque estamos a una distancia sideral de un debate real sobre la despenalización del aborto", señaló.
La Iglesia afirma que recibió un mensaje tranquilizador |Se quiso evitar un frente de tormenta, a pocos días del tedéum
El llamado de un alto funcionario al cardenal Jorge Bergoglio y las afirmaciones del ministro del Interior, Aníbal Fernández, que intentaron despegar al Gobierno del proyecto de despenalización del aborto propuesto por una comisión del Ministerio de Justicia, tranquilizaron a la Iglesia, cuando faltan pocos días para que el arzobispo de Buenos Aires y el primer mandatario se vean las caras, el jueves próximo, en el tedéum de la Catedral.
Así lo pudo saber LA NACION de fuentes eclesiásticas y oficiales. El padre Guillermo Marcó, director de Prensa del Arzobispado porteño, y el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, coincidieron en que ayer a la mañana sectores del Gobierno se movilizaron para ubicar al cardenal y transmitirle que el proyecto no se identifica con el parecer del Presidente.
Si bien Oliveri aclaró que el llamado no partió del área de Culto, aportó un dato sustantivo al señalar que "muy probablemente" se originó en otra área. "¿En el Ministerio de Justicia?", se le preguntó. "Es posible y sería lo más lógico", respondió.
"Es importante que el ministro del Interior comunique públicamente que el Gobierno no piensa alentar ningún proyecto en favor de la despenalización del aborto", precisó el padre Marcó. "Para la Iglesia -continuó- el aborto no es claudicable. Es lógico, además, que un gobierno que proclama en todos los foros la defensa de los derechos humanos proteja la defensa de la vida de la persona por nacer, uno de los derechos humanos más fundamentales."
Más allá de los esfuerzos del Gobierno por evitar un nuevo frente de tormenta en un tema "sensible e innegociable" para la Iglesia, sectores eclesiásticos se muestran atentos a otras posibles estrategias que podrían intentar dar vía libre al aborto. Así, el sacerdote Alberto Bochatey, director del Instituto de Bioética de la Universidad Católica Argentina (UCA), expresó su preocupación ante la posibilidad de que la despenalización del aborto "llegue por la vía de la Corte Suprema de Justicia, como está sucediendo en otros países latinoamericanos", al citar el caso de Colombia. Estimó que si eso llegara al máximo tribunal, los miembros que hayan hecho pública su posición en favor del aborto "deben excusarse", en clara alusión a la doctora Carmen Argibay.
En tanto, el arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo, aseguró que la Iglesia "no cambiará jamás" su postura contraria al aborto y consideró que esta práctica debe ser punible porque "es atentar contra la vida".
Otros sectores eclesiásticos recurrieron a la ironía para valorar el gesto del Gobierno de aclarar rápidamente que no respalda la propuesta de la comisión de Justicia. "En un gobierno donde las cosas se mueven con bastante verticalidad, es de esperar que la palabra del Presidente y de su ministro del Interior se cumpla", reflexionaba anoche un representante de la Iglesia.
Por Mariano de Vedia
De la Redacción de LA NACION
"Es una forma de homicidio"
El Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires aseguró ayer que se veía en la obligación "de alertar a la ciudadanía y, especialmente a los hombres del derecho, sobre la intención de introducir en la legislación penal del país la despenalización del aborto en contra de claros preceptos constitucionales y de principios recogidos en la tradición jurídica respecto de los derechos del hombre antes de su concepción, desde su incorporación en el Código Civil".
Mediante un escrito, la entidad respondió de esa forma al proyecto presentado anteayer en el Ministerio de Justicia por un grupo de juristas, en el que se dispone, entre otros aspectos polémicos, que "no es punible la mujer cuando el aborto se practicare con su consentimiento y dentro de los tres meses desde la concepción, siempre que las circunstancias lo hicieran excusable".
"El aborto es una forma de homicidio", dice el comunicado suscripto por el presidente y por el secretario de la entidad, Enrique V. del Carril y Guillermo Lipera, respectivamente. Y explica: "No existe, como suele decirse, una alternativa entre dos valores: la libertad de la madre y la vida del feto, porque el concepto de valor no es absoluto y se enmarca en una comparación dinámica con diferentes conductas".
El Colegio de Abogados de la Ciudad asegura, además, que "el texto legal difundido públicamente (...) tiene claros defectos de técnica jurídica pues, de acuerdo con el principio de legalidad, los tipos penales deben ser precisos y no pueden remitir la punibilidad de las conductas a la discrecionalidad o arbitrariedad de quien debe juzgarlos.
"Una sociedad que no respeta la vida en cualquiera de sus formas es víctima del peor subdesarrollo, el moral, a pesar de que pueda aparecer como rica en bienes materiales", concluye el comunicado.
Blumberg amenazó con una nueva marcha |Dijo que el proyecto "es una locura"
Opinó que "hay cosas [del texto] que son para llorar"
Afirmó que se reunirá con Alberto Fernández para presentarle ideas correctivas
No descartó que se pueda debatir el aborto
El ingeniero Juan Carlos Blumberg amenazó con realizar una nueva marcha contra la inseguridad si es que el gobierno no "encamina" las propuestas para reformar el Código Penal, a las que consideró "una locura para llorar", y anunció que la semana próxima se reunirá con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, para presentarle ideas alternativas.
"Hay cosas que son para llorar. Hoy me llamó Aníbal Fernández (ministro del Interior) y le dije que nosotros habíamos pedido una reforma del Código Penal que tuviera lógica, respetando lo que se había conseguido en el Congreso con el petitorio de la gente", afirmó Blumberg, cuyo hijo fue secuestrado y asesinado el 17 de marzo de 2004.
Sostuvo que el ministro le aseguró que el anteproyecto no es un programa del Gobierno. Y se preguntó: "Entonces, ¿quién le paga el sueldo al secretario de política criminal, Alejandro Slokar, que presentó la idea?. ¿Las Naciones Unidas?". Afirmó que había sido invitado por el Gobierno a participar de la comisión que propuso las reformas legislativas, pero dijo que la invitación nunca le llegó.
"Ahora pretenden que en un robo, si un arma es de juguete o no funciona, no sea considerada delito. Es una locura total, porque la gente se amedrenta y hasta puede morir de un susto", dijo Blumberg.
Criticó la eliminación de la reincidencia y de la asociación lícita y el reemplazo de la prisión por penas alternativas. "Esas son teorías de Zaffaroni [Eugenio, juez de la Corte], que dice que cuando alguien delinque es responsable la sociedad." Aseguró que con estas reformas, el 50 por ciento de los detenidos quedarían libres. A pesar de que señaló que está en contra de la despenalización del aborto, Blumberg dijo que "es un tema que tiene que discutirlo toda la sociedad, es un asunto que merece un debate más profundo".
"Nosotros estamos dispuestos a colaborar y por eso ya tenemos una reunión el martes que viene con Alberto Fernández. Tenemos que pelearla. Si esto no se encamina como corresponde, vamos a hacer una marcha muy importante. Porque la gente me lo está pidiendo en todos lados", agregó Blumberg.
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