Editorial |La dimensión de la pobreza infantil
Hay más de cinco millones de nenas y nenes que viven en hogares pobres o indigentes. Esta enorme cantidad de víctimas inocentes debe orientar políticas y estrategias económicas, asistenciales, sanitarias y educativas.
El ciclo de crecimiento económico de los últimos tres años ha contribuido a disminuir el altísimo nivel de pobreza que se manifestó en el país, pero aun así persiste un muy elevado número de hogares con necesidades insatisfechas, lo cual castiga de un modo especialmente intenso a la población infantil.
Según lo informó el INDEC con datos del segundo semestre de 2005, y en comparación al mismo período de 2004, la pobreza que afecta a los menores de 14 años bajó del 56,4% al 49,5%, un dato positivo que no esconde la grave dimensión que tiene la pobreza en el segmento poblacional más delicado.
Los números de la pobreza infantil indican que se ven más afectadas las mujeres que los varones y que, a pesar de la leve reducción lograda, en ciudades como Mar del Plata, Santa Fe, Paraná y Bahía Blanca se incrementó la indigencia infantil. Resistencia es la localidad con mayor pobreza infantil del país —70,6%— e indigencia —38,4%—. Por su parte, Santiago del Estero, Formosa, Corrientes y las provincias del norte presentan niveles de pobreza e indigencia alarmantes. Más, entonces, que en cualquier otra franja de edad, las chicas y chicos se ven afectados por pertenecer a hogares carenciados. Entre los 14 y 22 años la proporción de pobres pasa a ser del 41,9%.
Hoy hay más de cinco millones de nenas y nenes que viven en hogares pobres o indigentes. Esta enorme cantidad de víctimas inocentes debe orientar políticas y estrategias económicas, asistenciales, sanitarias y educativas para que nuestra sociedad pueda alcanzar un nivel de equidad que excluya la insatisfacción de las necesidades básicas entre los menores.
http://www.clarin.com/diario/2006/05/29/opinion/o-01801.htm
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