Denuncian filtraciones, ruido y rajaduras por la obra de un hotel
Pertenece a Hyatt. La Nunciatura dice que afecta su sede y estudia ir a la Justicia.
Sergio Rubin
srubin@clarin.com
La controversia que suscitó hace ya tres años el anuncio de la remodelación del Palacio Duhau como un hotel recrudeció ayer. La cadena Hyatt, que lo gerencia, lo presentó a la prensa (ver La fecha...). Y la fundación que se ocupa de la preservación de la sede de la Nunciatura Apostólica —lindante con el hotel— denunció "vibraciones que están provocando rajaduras" en sectores de la Embajada papal.
El edificio de Alvear y Posadas, de 1936, se recuperó como un cinco estrellas con una inversión de US$ 74 millones. Marca el regreso de Hyatt a la Ciudad (en 2001 se desvinculó del cuestionado banquero Gaith Pharaon, con quien había construido otro hotel, hoy de Four Seasons) y su socio local es Juan Scalesciani, desarrollista del grupo El Rosario.
"Se está produciendo un perjuicio importante en un edificio que forma parte del patrimonio nacional", explicó a Clarín Ana de Cotonat, de la Fundación para la Salvaguardia del Patrimonio Arquitectónico del Palacio Fernández-Anchorena, sede de la Nunciatura. Y advirtió que estudian recurrir a la Justicia.
La Nunciatura se había opuesto al hotel porque afectaba las normas de seguridad para las sedes diplomáticas. Medio centenar de embajadores firmaron una carta de respaldo, y Hyatt avanzó luego de que la Nunciatura desistiera de ir a la Justicia.
La fundación dijo que las obras —en etapa final— están afectando seriamente a la Nunciatura. "Se caló la medianera y se pegó la nueva cuando, en rigor, no debe romperse la de la Nunciatura por su gran valor patrimonial. Y se picó y tapó una chimenea de la embajada", detalló Cotonat. Señaló que también se construyó "un extractor sin estudios acústicos ni el correspondiente aislamiento de la cámara que provoca ruido y vibraciones". En una recorrida, Cotonat mostró a este cronista rajaduras en la parte superior de la fachada y en tramos de una escalera lindante con el Palacio Duhau, y filtraciones en una parte del techo.
Hyatt también debió responder en su momento a la Comisión Nacional de Museos y Monumentos Históricos, que objetó que la sala de máquinas de la terraza producía un impacto visual negativo. El gerente del hotel, Christophe Lorvo, respondió ayer: "Sorteamos los inconvenientes planteados y atendimos todos los reclamos. Se realizaron modificaciones sustanciales y paso a paso resolvimos situaciones con el fin de tener la mejor relación con los vecinos".
La fecha de la inauguración
Ayer, en una reunión para la prensa, el gerente general del hotel, Christophe Lorvo, lo presentó y confirmó que abre el 28 de junio. "Buenos Aires es estratégicamente muy importante, por eso queremos ofrecer productos y servicios a nivel internacional", explicó.
Pasar una noche en alguna de las 165 habitaciones costará U$S 410 más IVA (sin desayuno, aunque con acceso a la pileta y el spa). Todos los cuartos están equipados con CD, DVD, pantalla plana, baños de mármol italiano y chimeneas.
La restauración del Palacio Duhau estuvo a cargo del estudio Leguizamón Ezcurra, que recuperó la piedra París original de las fachadas, la boisserie y los paneles de roble europeo del siglo XVII. La parte antigua y otra moderna están unidas por un jardín diseñado originalmente por Carlos Thays. Entre los detalles exóticos, el Hyatt está revestido con granitos del Amazonas, maderas finísimas y linos europeos. Y tiene un jardín de rosas francesas que florecerá en primavera.
Vivian Urfeig
http://www.clarin.com/diario/2006/05/31/laciudad/h-03801.htm
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