Micros escolares: en 20 días todos deberán tener cinturones |Desde el 1º de julio sera obligatorio para los transportes de los 1.590 colegios porteños
Por una nueva ley de la Legislatura, todos los chicos deberán ir "atados". Los controles los hará el Gobierno, pero también las propias escuelas. Para los infractores, las multas alcanzarán los $ 500.
- Empezar por casa |Guillermo Kellmer
Choferes, entre la seguridad y las quejas
Pablo Novillo
pnovillo@clarin.com
Después de algunas demoras, y para tranquilidad de muchos padres y especialistas, a partir de julio comenzará a regir en la Capital una obligación que mejoraría la seguridad vial: los micros escolares deberán contar con cinturones de seguridad en todos sus asientos.
El requisito forma parte de las leyes 1.665 y 1.919, aprobadas el año pasado por la Legislatura porteña. Las normas establecen la obligatoriedad de colocar cinturones en todos los asientos de los cerca de 1.000 micros y combis que trabajan para las 1.590 escuelas que hay en la Ciudad. Quien no lo respete podría sufrir multas de $ 50 a $ 500. Hasta ahora, sólo debían tener cinturones los asientos delanteros, el del conductor y el central de la última fila de cinco (porque no tiene una butaca delante).
La medida debía empezar a correr desde el inicio del actual ciclo lectivo. Pero un increíble problema de redacción en el texto de la ley generó una situación, como mínimo, curiosa: los responsables de los micros debían colocar los cinturones a partir de marzo, pero sólo podrían ser sancionados a partir de julio.
Por esto, la Legislatura y el Gobierno terminaron dándole más plazo a los dueños de los vehículos, quienes ya habían conseguido una prórroga el año anterior, aduciendo problemas económicos para afrontar la obligación.
Los controles para cumplir la medida deberían llegar por dos vías. En la calle, con operativos de la Policía Federal, inspectores de la Dirección de Seguridad Vial y de la Guardia Urbana. Además, cuando los micros pasen por SACTA, la empresa de la Comuna que habilita el transporte público, deberán contar sí o sí con los cinturones, o no podrán renovar sus licencias.
Para los especialistas en seguridad vial, la medida es de suma importancia. Sobre todo, porque diferentes trabajos realizados en Europa y Estados Unidos probaron que el cinturón de seguridad reduce entre un 50% a 80% el riesgo de muerte en accidentes.
Los transportistas, en principio, apoyaron la medida y se comprometieron a cumplirla. Hugo Pagnone, secretario de la Asociación de Propietarios de Omnibus Escolares, de Turismo y Afines, aseguró: "Estimamos que un 80% de los micros ya colocó los cinturones, y el resto lo hará ahora o a medida que tengan que pasar por SACTA a renovar su permiso. Es por la seguridad de los chicos. Lamentablemente, tuvimos que hacernos cargo de un gasto de alrededor de $ 700 por vehículo, sin contar con ningún tipo de subsidio estatal". Otros transportistas desconfían de que el sistema funcione: entienden que poner cinturones en todos los asientos es "poco práctico" porque los chicos se los sacarían, y temen que, en caso de incendio, sea más difícil evacuarlos.
La obligatoriedad de colocar los cinturones no es el único requisito legal. Pero como la norma aún no fue reglamentada, no están vigentes. Este retraso originó un reclamo de parte de la Defensoría del Pueblo. En el Gobierno afirmaron que la reglamentación "ya está en la Secretaría Legal y Técnica y debería salir en días".
En primer lugar, los micros escolares deberán reducir su antigüedad. Hoy toleran vehículos de hasta 15 años, pero para 2009 no deberían superar el tope de nueve años. Por otra parte, los micros podrán ser utilizados sólo para transporte escolar o para llevar chicos a las colonias de vacaciones, no para actos políticos.
Además, deberán renovar su licencia semestralmente (hoy lo hacen una vez por año), y en cada vehículo que supere los 15 chicos transportados deberá viajar un acompañante (si no, la multa puede ser de $ 50 a $ 1.000).
Otro requisito importante es que los responsables de los colegios que contraten micros para, por ejemplo, llevar a los alumnos a una excursión deberán verificar que el vehículo esté habilitado. Lo propio deben hacer los colegios privados que contratan micros para luego ofrecerle el servicio a los padres. Los coches tendrán que contar con una oblea visible que avise que están habilitados. La lista de micros y combis habilitados figura en www.buenosaires.gov.ar.
A cambio de estos requisitos, los transportistas consiguieron que la Legislatura les permitiera colocar publicidades en los coches, siempre que estas no sean de cigarrillos o bebidas alcohólicas ni obstaculicen la visión del conductor.
Empezar por casa |Guillermo Kellmer
gkellmer@clarin.com
Que levante la mano aquel que nunca permitió a su hijo viajar en el auto en el asiento de adelante o bien atrás pero sin atarse. Si bien la ley que entra en vigencia el mes que viene encomienda el control de que los micros escolares tengan los cinturones de seguridad al Gobierno porteño y los propios colegios, el rol de los padres es clave. Sobre todo en una ciudad en la que estadísticas recientes revelaron que menos del 50% de los conductores usa el cinturón de seguridad. Que la educación empiece por casa y siga en la escuela. Y ahora también camino a ella.
http://www.clarin.com/diario/2006/06/10/laciudad/h-05801.htm
Choferes, entre la seguridad y las quejas
"Los voy a colocar el mes que viene, que me vence la habilitación. El tema es que cada uno cuesta $ 17 y yo tengo 45 asientos. Igual, todo lo que sea por la seguridad de los chicos está bien". Ayer, en la puerta del Instituto Bernasconi, de Parque Patricios, el chofer Lucas Sanconte, al frente de un tradicional micro naranja hacía las cuentas. "No voy a trasladarle este costo a los padres porque me matan", decía. Sanconte cobra alrededor de $60 por mes por llevar y traer alumnos en la zona de Parque Patricios, Pompeya y Constitución. Para acomodar a los chicos, recurre a la ayuda de su mujer, Viviana. "Ella va a tener que ocuparse de los cinturones, uno por uno", señala.
Alicia Ponsu, otra colega, maneja una combi que desde principios de año tiene los 13 cinturones en uso. "Pero no es algo práctico. Perdemos tiempo para abrocharlos y además, si hay un accidente o un incendio ¿cuánto demoraríamos en desprenderlos?", se pregunta. Alicia dice que ningún papá llamó para verificar que sus chicos viajaran atados. "Y en las excursiones, las maestras no les exigen a los chicos que se los pongan. Si ellas no hacen cumplir las normas, a nosotros nos resulta más difícil lograr aceptación".
Para Alicia, este tema de los cinturones "fue un gastadero de plata sin sentido. Pero obligatorio, porque cada seis meses tenemos que renovar la habilitación". Hace 18 años que Alicia realiza el transporte escolar y para ella esta medida "no sirve, lo que hace falta es mejorar la calidad del manejo en las calles", propone.
Vivian Urfeig
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