Editorial |La Corte ante el deterioro ambiental
La decisión de la Corte en el saneamiento del Riachuelo es un hecho decisivo que promueve el tratamiento de un tema muchas veces postergado y porque influye sobre el derecho al cumplimiento de normas constitucionales.
El rol activo de la Corte Suprema en el caso de la contaminación del Riachuelo abre la posibilidad de revertir la larga inercia que fue agravando el estado de las aguas, afectando a casi cinco millones de personas.
Según la decisión judicial, en un mes los gobiernos de la Nación, el bonaerense y el de la Ciudad deberán presentar un plan integrado de saneamiento de la cuenca hídrica Matanza-Riachuelo. También tendrán que formular programas de desarrollo sustentable y de educación ambiental. Por su parte, las empresas implicadas deberán informar sobre los residuos que arrojan y si los mismos reciben algún tratamiento para evitar el efecto contaminante.
Estas propuestas e informes serán tratados en audiencia pública y, luego, la Corte buscará el consenso para que se pongan en marcha las soluciones.
La resolución adoptada obliga a las autoridades a atender una demanda pospuesta. De este modo, se puede advertir la importancia que tiene contar con una Justicia correcta y eficiente, que atienda —como en este caso— los reclamos de los ciudadanos e imponga a los diversos poderes obligaciones activas. Los vecinos hicieron valer el derecho constitucional a un ambiente sano, derecho que al ser receptado en sede judicial podrá no quedar en letra muerta.
El valor ejemplar de lo resuelto trasciende al grave problema ambiental y se proyecta sobre todas las áreas en las cuales los derechos constitucionales son promesas incumplidas, ya que les reconoce a los particulares el derecho a exigir que el Estado cumpla con el mandato de nuestra norma superior.
http://www.clarin.com/diario/2006/06/27/opinion/o-02201.htm
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