Martes, 27 de junio de 2006
El Gobierno destrabó el conflicto camionero con los súper chinos
- Hubo una orden directa de Kirchner. Convocaron a las partes y lo anunciaron anoche en la Casa Rosada. Los chinos aceptaron incluir en sus locales a una persona que hable español para recibir la mercadería.
Al estilo Moyano |Daniel Juri
El boicot también afectó a las empresas de la alimentación |Las lácteas y embotelladoras de gaseosas y agua, entre las más dañadas.
Arrancó con un hecho policial
Los efectos de una semana sin entrega de mercadería
Guido Braslavsky
gbraslavsky@clarin.com
Luego de la intervención del Gobierno nacional, el gremio de camioneros alcanzó ayer un acuerdo con los supermercadistas chinos y desde anoche levantó el boicot iniciado hace una semana, que provocó el desabastecimiento en miles de comercios de ciudadanos chinos.
Se firmó en la Casa Rosada y entre sus puntos figura el compromiso de que cada local tenga un empleado que hable castellano, y que haya capacitación conjunta para "lograr la integración de ambas culturas". Por su parte, los supermercadistas prometieron abrir un registro bilingüe para denunciar a personas "conflictivas" de cualquier sector.
Los camioneros y representantes de los supermercadistas llegaron por la tarde a la Casa de Gobierno, convocados de apuro por el ministro del Interior, Aníbal Fernández, luego de que el presidente Néstor Kirchner pidiera resolver prontamente la cuestión.
La reunión en el Salón de Escudos del Ministerio del Interior duró unas dos horas y media. Con Fernández como mediador, las partes terminaron de cerrar los ocho puntos de un acuerdo que busca poner fin al conflicto desatado luego de que hace dos semanas un empleado chino discutiera y luego hiriera gravemente a un repartidor de cerveza en Lomas de Zamora. En represalia, el gremio que conduce Pablo Moyano inició el boicot contra los supermercados chinos.
Varios de los puntos acordados satisfacen las exigencias que hicieron los camioneros, quienes volvieron a exhibir en este conflicto su enorme capacidad de presión. Ayer se retiraron muy conformes de la Casa Rosada.
Aunque mantuvo el bajo perfil y dejó a su hijo llevar el tema en público, la intervención del titular de la CGT, Hugo Moyano —de acceso privilegiado al despacho presidencial—, fue central para destrabar la cuestión.
Los camioneros habían exigido la participación de la Embajada china para "garantizar" el cumplimiento de un eventual acuerdo. Aunque una reunión del embajador Zhang Tuo con el ministro Fernández habría quedado en suspenso, la Embajada estuvo muy activa para resolver el tema. Al mediodía, según confirmó Pablo Moyano a Clarín, el embajador Zhang se trasladó personalmente hasta la sede de la Federación Nacional de Camioneros, donde conversó con Hugo Moyano y mostró su "preocupación".
En la moderna sede de la Embajada, cerca del Parque Sarmiento, hubo también ayer una reunión con la Cámara de Autoservicios y Supermercados Propiedad de Residentes Chinos (Casrech), y la asociación de residentes chinos en el país. Allí se alcanzó un consenso sobre varios de los puntos del acuerdo.
De la concurrida reunión final en la Casa de Gobierno, encabezada por Fernández, participaron 22 personas entre camioneros —a la cabeza los Moyano, padre e hijo— y supermercadistas, además de representantes de la Cámara de Empresas de Autotransporte de Bebidas, la Cámara Empresarial de Desarrollo Argentino y de países del Sudeste Asiático.
"Hoy me olvidé la nariz", le dijo Miguel Calvete, vocero de la Casrech, a Pablo Moyano, que en estos días lo calificó de "payaso y ridículo". Moyano se rió, y Calvete dio por cerrado el asunto.
Poco después se rubricó el acuerdo. Sus puntos principales son: habrá personal que hable castellano para recibir la mercadería, y capacitación para acelerar el proceso de descarga y devoluciones. Por iniciativa de la Cámara, se buscará comprometer a empresas de bebidas y lácteos, a que colaboren en aclarar los descuentos y promociones, para que no haya roces entre los súper y los camioneros. El gremio logró incluir otros dos reclamos: la Cámara ayudará económicamente al repartidor baleado, y las partes colaborarán con la causa judicial para tratar de dar con el agresor prófugo. De eso también se habló en la Embajada.
Al estilo Moyano |Daniel Juri
djuri@clarin.com
Hay un estilo Moyano. Un estilo que repiten padre e hijo, con el mismo principio y el mismo fin: conflictos estridentes que son llevados al límite y final de orquesta con negociaciones de apuro en la Casa Rosada. Ejemplos de sobra: desde aquel diciembre de 2004, en el que por un reclamo ante el Gobierno porteño llenaron con kilos de basura la Avenida de Mayo, hasta los bloqueos, el año pasado, a grandes cadenas de supermercados por un problema de agremiación y una pulseada con el mercantil Armando Cavalieri.
Ahora, les tocó a los supermercadistas chinos: además del camionero agredido, todos ellos terminaron siendo víctimas —además del brote racista— de un episodio policial protagonizado por un connacional suyo. Víctimas de ese estilo Moyano que ya parece no tener límites. O tener uno solo: Néstor Kirchner.
INFOGRAFIA
http://www.clarin.com/diario/2006/06/27/elpais/p-00301.htm
El boicot también afectó a las empresas de la alimentación
Arrancó con un hecho policial
El conflicto entre los autoservicios chinos y el sindicato de camioneros estalló el último mates 20. Una semana antes en Lomas de Zamora el chofer de un camión había sido baleado por un comerciante chino, quien se encuentra prófugo. A raíz de este episodio, el gremio que lidera Pablo Moyano resolvió un boicot y no entregar productos a los supermercados chinos.
La medida, que anoche fue levantada luego de que interviniera el Gobierno como mediador, se extendió durante siete días y provocó un fuerte desabastecimiento en los comercios que pertenecen a ciudadanos de la colectividad china, principalmente en lácteos, gaseosas y cervezas.
"Un hecho policial se transformó en un hecho discriminatorio", sostuvo el director de la Cámara de Comercio Argentino-China, Ernesto Fernández Taboada. Y consideró "muy acertada" la intervención del Gobierno.
En el medio, el delegado camionero Carlos Ayala dijo: "El italiano es jodido, el gallego es jodido y el judío es jodido. Pero nunca tuvimos con ellos los problemas que tenemos con los chinos". La DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) reaccionó. "Son expresiones peligrosas que no se pueden tolerar en una sociedad democrática", dijo su titular, Jorge Kirszenbaum.
Anoche el ministro del Interior, Aníbal Fernández, tomó cartas en el asunto para tratar de acercar dos posiciones que parecían irreconciliables.
http://www.clarin.com/diario/2006/06/27/elpais/p-00401.htm
Los efectos de una semana sin entrega de mercadería
Candelaria de la Sota
mdelasota@clarin.com
Pocas horas antes de que el sindicato de camioneros y los autoservicios chinos llegaran a un acuerdo para terminar con el boicot que el gremio que conduce Pablo Moyano les aplicó a los comercios de origen asiático, todavía se notaban los efectos de una semana sin entregas: las góndolas de gaseosas, lácteos y cerveza estaban desiertas. Y los comerciantes se quejaban del impacto que la falta de productos tuvo en sus ventas.
"Las ventas cayeron 20% y los clientes protestan", fue el diagnóstico en el que coincidieron los encargados de los supermercados chinos que visitó Clarín. Y la mayoría dijo que salió a comprar productos (como la leche) a las grandes cadenas de supermercados, para garantizar la provisión de ese alimento a sus clientes.
"En este local las ventas cayeron entre un 12% y un 15%, pero en otros supermercados llegan al 25%", aseguró Pablo, un joven chino que no dio su apellido pero precisó que llegó a la Argentina en 1995, cuando aún era un chico. Once años después, el joven que nació en la región china de Fujian está a cargo de un autoservicio en Alsina al 1900. Allí facturaban entre 1.700 y 1.900 pesos antes del boicot, pero la falta de productos hizo caer los ingresos a $ 1.500 por día.
A pocas cuadras, en Venezuela al 2400, el encargado argentino de otro autoservicio chino lamenta que La Serenísima no le esté enviando productos lácteos: "Cada compra eran de $ 1.200, y por día vendíamos $ 700 sólo de leche". Cuenta que "hablamos con la fábrica, pero nos dijeron que no pueden hacer nada".
En Rivadavia al 1400 el panorama es el mismo: las heladeras de los lácteos están vacías, al igual que las góndolas de gaseosas, cerveza y agua mineral. "No descargan mercadería desde hace seis días", precisa Juan, el encargado, que no es de origen chino pero se entiende con los dueños, que también son de la región de Fujian. Y comenta: "Hoy levantaron el pedido de productos de limpieza con la idea de entregarlo el miércoles, pero no estamos seguros de que eso vaya a ocurrir". Si se cumple el acuerdo al que llegaron anoche con el sindicato de camioneros, mañana les llega la mercadería.
http://www.clarin.com/diario/2006/06/27/elpais/p-00403.htm
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