Lavagna prepara un nuevo discurso con eje en la seguridad |Estudia el tema con jueces y especialistas
Roberto Lavagna se reunió en los últimos días en reserva con especialistas en seguridad, jueces y abogados. Sobre todo escuchó. Quería saber de un tema que no conocía demasiado. Ese será su nuevo blanco de críticas al Gobierno. "Se tiene que cumplir con la ley existente, no se puede pensar todo el tiempo en reformas. Hay que hacer un trabajo coordinado entre la Justicia y la policía porque pasan cosas terribles", afirmó a LA NACION el ex ministro de Néstor Kirchner.
Habla como candidato, aunque prefiere decir, y se sonríe al hacerlo, que es un "ciudadano común preocupado por cuestiones como la inseguridad".
La estrategia del economista sigue siendo la misma, aunque recibió en los últimos días sugerencias desde el radicalismo y el peronismo no oficialista de que tiene que acelerar su lanzamiento. A todos les dice algo parecido: "Hay tiempo...".
Pero sus gestos y acciones están dirigidas al armado de su proyecto de "centro progresista" como alternativa superadora frente al de Kirchner. Por eso, empezó a estudiar sobre seguridad.
Según contó a LA NACION, cuando le hablaban de todos los agujeros legales que se crean con cada reforma de seguridad le hacía recordar a cuando él era ministro y le pedían reformas tributarias. En ese momento, él insistía en que debía aplicarse lo existente y dedicarse a descubrir por qué agujeros se escapan los evasores. "Eso funcionó, ahora hay que hacer algo parecido con la seguridad. He escuchado historias terribles", dijo.
Lavagna prefiere mantener en reserva los nombres de quienes participaron en las reuniones y los detalles del encuentro.
Reclamo a Kirchner
El otro tema que lo muestra ya en la pelea presidencial es su reclamo para que el Presidente firme los decretos de convocatoria a elecciones presidenciales. Quiere que se termine con las dudas que aún sobreviven en los comentarios de algunos dirigentes.
"Si Kirchner quiere terminar con el misterio y ser claro, que firme los decretos y punto. Así termina con las dudas y tenemos claro qué se vota en octubre de 2007", dijo Lavagna a LA NACION. Algunos colaboradores del ex ministro aseguran que su jefe prefiere creer en la palabra del Presidente, que ha dicho en privado que no alteraría jamás el calendario electoral.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, ratificó en público que se votará el tercer domingo de octubre del año próximo. Y rechazó cualquier planteo de discusión sobre el tema ante LA NACION: "No hay ninguna posibilidad, ni abro la discusión, porque la ley es clara", dijo.
Cerca de Lavagna dudan y creen que hacen falta los decretos. El economista escuchó versiones sobre consultas a juristas que han realizado dos supuestos operadores ocultos del Gobierno: Carlos Corach y Roberto Dromi.
El ex funcionario de Kirchner, que estuvo hace una semana en España y Francia para disertar en algunas conferencias-, comentó entre sus íntimos que había recibido quejas reservadas por los manejos presidenciales respecto de la política exterior.
"Se están dilapidando algunas cosas que hemos conseguido", habría dicho el ex ministro justo cuando en Córdoba se realizaba la cumbre del Mercosur. Una de sus críticas más severas es la alianza de Kirchner con el venezolano Hugo Chávez.
Lavagna sigue hablando en reserva con algunos ministros de los países de la región, como Brasil y Chile. De esto jamás hablará en público.
En sus planes está mantener la incertidumbre. La semana última se reunió con los dos sectores interesados en que sea candidato: el radicalismo y los peronistas no oficialistas que integran el grupo El General (Jorge Sarghini, Eduardo Camaño, Juan José Alvarez y Francisco de Narváez).
Algunos creyeron que habían logrado convencer al ex ministro de que anunciara su postulación.
Pero Lavagna no quiere decir que sí ahora, por más que actúe como candidato. Dice que no le importan las encuestas cuando faltan 14 meses para las elecciones. "Son valiosas, pero a esta altura todas valen un cero", suele decir.
Además, sostiene que si la UCR no da una definición en función de su posible candidatura, él tampoco tiene por qué hacerlo.
Los peronistas están desesperados por avanzar en el armado del proyecto. Lavagna la única señal que les da es que está cerca, pero que es importante no apurarse. A casi dos meses de que se habló de su candidatura, todos sus pasos están encaminados a 2007.
El último y más concreto es el de instalar el tema de la seguridad. Ahora piensa en nuevos objetivos: el sistema de salud y luego el educativo. De a poco, ira avanzando sin decir lo que todos cerca de él esperan. No hace falta por ahora.
Por Paola Juárez
De la Redacción de LA NACION
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