Capital: refuerzan el control del aire en dos lugares clave
Pondrán tres estaciones de monitoreo en el microcentro y el Riachuelo, los lugares con más problemas por los vehículos y el Polo Petroquímico. Según los expertos, el tránsito es el principal contaminante.
- Sancionaron a 61 colectivos en un mes
Coincidencia |Adriana Santagati
Nora Sánchez
nsanchez@clarin.com
Escapes de colectivos que dejan estelas de humo negro, industrias que despiden olores dudosos. La percepción cotidiana indica que la atmósfera porteña está contaminada. Pero, ¿qué aire se respira en Buenos Aires? Según el Gobierno de la Ciudad, los niveles de contaminantes dan muy por debajo de los límites considerados peligrosos. Mientras, los expertos coinciden en que el tránsito es la mayor fuente de contaminación y genera una cantidad preocupante de partículas que afectan los pulmones.
En la Ciudad existen dos estaciones de monitoreo de la calidad del aire, en Palermo y Parque Centenario. El Ministerio de Gobierno de la Ciudad, del cual depende la Dirección de Control de la Calidad Ambiental, anunció que reforzará el control con la incorporación de otras tres estaciones antes de fin de año. Una será fija y estará en el Microcentro. Las otras dos serán móviles y se ubicarán cerca del Riachuelo. Así, finalmente, la Ciudad contará con un sistema de monitoreo sistemático del aire, acorde con las recomendaciones internacionales en la materia.
Además, se comprarán un aparato para analizar muestras de fluidos industriales, 20 equipos portátiles para medir la contaminación sonora y dos unidades para medir las emisiones de radiación de las antenas de telefonía celular. Para más adelante, se proyecta construir un laboratorio en Barracas para estudiar la composición de la atmósfera y establecer dónde hay mayor concentración de ciertos contaminantes. Allí también se analizarán muestras de efluentes y aguas.
Las dos estaciones de monitoreo del aire que ya funcionan están en áreas residenciales y co merciales bien diferentes. La de Palermo está en una zona de tránsito intenso. Mientras, la de Parque Centenario está en el centro geográfico de la Capital, cerca de un pulmón verde, en un lugar de tránsito medio. En ambas se miden los valores de monóxido de carbono, monóxido y dióxido de nitrógeno y partículas. Los resultados son publicados en www.buenosaires.gov.ar.
En ninguna de las dos estaciones los valores de monóxido de carbono medidos superan las 2,5 Partes Por Millón (PPM) en un período de ocho horas, cuando el máximo admitido por la ley es de 9 PPM. Aunque, según el ingeniero ambiental Marcelo Leonardi, coordinador del posgrado en Seguridad, Higiene y Protección Ambiental de la UCA, en lugares sin circulación de aire como el Microcentro, los valores son muy superiores al resto de la Ciudad, con un promedio de 4,5 PPM y picos de 9 PPM.
El director de Control de Calidad Ambiental porteño, Javier Fígoli, señala: "Los óxidos de nitrógeno tampoco superan los valores establecidos. Al igual que el monóxido de carbono, estos contaminantes provienen de los motores de combustión interna de los vehículos. En Buenos Aires, la contaminación industrial no tiene incidencia. Excepto en ba rrios como La Boca o Barracas, que reciben la que se genera en el Polo Petroquímico de Dock Sud. Es por eso que los nuevos equipos móviles se ubicarán en los barrios cercanos al Riachuelo para medir algunos contaminantes industriales específicos".
Los grandes generadores de contaminación, coinciden los expertos, son los vehículos: en la Ciudad hay 1.698.129 autos, 38.669 taxis y 9.682 colectivos, a los que se suma el 1,2 millón de autos que ingresa de Provincia.
"El más contaminante es el parque automotor de transporte, con una antigüedad promedio de 13 años —dice Leonardi—. Hay muchos vehículos mal mantenidos y generan monóxido de carbono y partículas, que es el humo negro que sale de los caños de escape. Cuando esas partículas son muy finas no pueden ser filtradas por las vías respiratorias y pasan a los pulmones".
Desde el Instituto de Química Física de los Materiales, Medio Ambiente y Energía (INQUIMAE), que depende de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, el doctor en Química Enrique San Román advierte que esas partículas son el contaminante más importante del aire que respiramos.
"Se emiten junto con el monóxido de carbono y el de nitrógeno y permanecen en suspensión. Esas partículas carbonosas son las que ponen negras las paredes. Las conocidas como PM 10, porque son menores o iguales a 10 micrones, entran en el sistema respiratorio. Las más peligrosas son las PM 2,5, que como son más finas lo hacen con mayor profundidad. El efecto que producen es parecido al cigarrillo, insuficiencia respiratoria, porque taponan los pulmones. Además, arrastran metales pesados y compuestos cancerígenos".
En la estación de Parque Centenario se miden las partículas PM 10 cada 2 minutos. Cuando la visitó Clarín, había una concentración de 34 microgramos por metro cúbico. "La agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos dice que el promedio diario de PM 10 no debe superar los 150 microgramos por metro cúbico, y el promedio anual debe ser inferior a 50. En el caso de PM 2,5, los límites son 65 y 15, respectivamente", ilustra San Román, quien revela que el INQUIMAE midió valores alarmantes de partículas. "En Junín y Marcelo T. de Alvear detectamos promedios diarios de PM 2,5 de entre 20 y 60 microgramos por metro cúbico. Esos valores sostenidos en un año dan un promedio de 40 microgramos, superando ampliamente lo recomendable", advierte.
Sancionaron a 61 colectivos en un mes
En los cinco primeros meses de este año, la Dirección de Control de la Calidad Ambiental porteña realizó más de 20.000 inspecciones, con un resultado de 63 clausuras y 2.494 actas labradas por infracciones medioambientales. Al mismo tiempo, los inspectores recorrieron las terminales de colectivos para medir las emisiones de humo. Durante el mes de junio se controlaron 1.001 micros, 61 de los cuales fueron sancionados: 51 por despedir humo negro y 10 por ruido. Desde abril de 2005 se detectaron 107 unidades de 45 líneas de colectivos que reincidieron en la emisión de humo.
El Gobierno porteño busca reforzar los controles y endurecer las penas para faltas relacionadas con el medio ambiente, en especial en los casos de reincidencias. Para eso envió a la Legislatura un proyecto de modificación de la estructura de la Unidad de Controladores de Faltas, aumentando el cuerpo de 30 a 90 controladores. Algunos de estos nuevos funcionarios estarán especializados en medio ambiente. El proyecto va de la mano de otro, también en estudio de los legisladores, para crear tribunales ambientales dentro de la Justicia porteña.
El Ejecutivo también mandó a la Legislatura una iniciativa que modifica el Código de Faltas. Si se aprueba, las multas por infringir las normas de medio ambiente se duplicarán: el máximo se elevará de 100.000 a 200.000 pesos.
Mientras, los particulares o empresas responsables de producir emisiones contaminantes pasarán de pagar 200 pesos de multa a 50.000. Si se trata de un establecimiento industrial, la sanción pasará de 1.000 a 100.000 pesos. Y, si ya fue sancionado tres veces en un año, podrá ser clausurado o inhabilitado por entre 15 y 180 días.
Coincidencia |Por Adriana Santagati
Hace muy pocos días, el Gobierno porteño difundió el primer mapa del ruido de Buenos Aires. Y arrojó que el principal factor de contaminación sonora son los colectivos. El dato coincide con la apreciación de los especialistas sobre la polución: el tránsito lidera el ranking de causas. Con estas nuevas estaciones de monitoreo, la Ciudad tendrá también un mapa de los contaminantes del aire por zona. La información es clave para poder elaborar políticas. Pero debe complementarse con un control efectivo y sanciones ejemplificadoras, tanto desde la Comuna como desde la Nación, de quien dependen los colectivos.
http://www.clarin.com/diario/2006/07/31/laciudad/h-03415.htm
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