Kirchner da un nuevo paso en su acumulación de poder
BUENOS AIRES, ago 3 (Reuters) - Apoyado en su alta popularidad, el presidente de Argentina, Néstor Kirchner, viene concentrando poder en sus propias manos, pero sus críticos desprecian su estrategia por considerarla autoritaria y hegemónica.
Por Kevin Gray
Kirchner obtuvo el jueves un arma poderosa para seguir consolidando su autoridad, luego de que el Congreso aprobó una ley que le concede un control mayor sobre el gasto público.
La ley bautizada localmente de "superpoderes", permite a Kirchner disponer de 4.500 millones de dólares anuales que no tendrán el control del Congreso, ya que hizo permamente una concesión temporal otorgada al gobierno por los legisladores para timonear una crisis económica entre el 2001 y el 2002.
Kirchner defendió la ley al asegurar que es necesaria para gobernar, y la mayoría con la que cuenta su fuerza en el Congreso le permitió que sea aprobada sin inconvenientes luego de que los diputados opositores criticaron duramente el proyecto durante un extenso debate.
Los analistas y opositores afirman que se trata del último esfuerzo de Kirchner por acumular poder en un contexto de una mayor intervención estatal en la economía y la justicia.
"Esta es la fase final de la destrucción de la República", dijo la diputada opositora Elisa Carrió.
Daniel Kerner, analista para América Latina de la consultora Eurasia Group, con sede en Nueva York, dijo que Kirchner probablemente utilice la nueva ley para impulsar su candidatura con vistas a las elecciones presidenciales de octubre del 2007.
"Kirchner tiene ahora una herramienta clave para reasignar fondos dependiendo de sus necesidades políticas, que esencialmente son las de mantener una sólida coalición gobernante y el control del partido peronista" al que pertenece, dijo Kerner.
ACUMULAR PODER
Desde que asumió en mayo del 2003 con apenas un 22 por ciento de los votos, Kirchner buscó apuntalar su poder, algo que logró en octubre pasado cuando obtuvo una aplastante victoria en las elecciones legislativas y que consolida día a día con generosos planes de obras públicas para sus seguidores.
Argentina mostró un ritmo de crecimiento económico del 9 por ciento anual en los últimos tres años y se encamina a cumplir su cuarto año de fuerte expansión impulsada por un saludable superávit primario y una creciente recaudación fiscal.
La fortaleza de la economía le permitió a Kirchner mantener sus índices de popularidad por encima del 70 por ciento.
Pero el presidente es criticado por ejercer el poder para beneficio exclusivo del gobierno.
En otra batalla legislativa de este año, Kirchner logró que se apruebe una reforma judicial duramente criticada por la oposición y por organizaciones de derechos humanos al considerar que aumenta el control del gobierno sobre los tribunales.
La Reforma del Consejo de la Magistratura, responsable del nombramiento y remoción de jueces, incrementó la potestad del gobierno para controlar a los magistrados y al presupuesto del poder judicial.
Kirchner dijo que esa reforma buscó hacer más eficiente al Consejo de la Magistratura, habitualmente criticado por su lentitud para la toma de decisiones.
El presidente rechaza los cuestionamientos de la oposición.
"Yo, que estoy necesitando los instrumentos para poder gobernar y llevar la Argentina adelante, me tratan de trabar, me tratan de cortar", dijo el miércoles, horas antes de que comenzará el debate legislativo.
Pero una dividida oposición viene mostrando escasa capacidad para frenar sus planes.
"Básicamente no hay una oposición organizada. La política se está llevando a cabo mayormente desde el partido peronista", dijo el analista político Felipe Noguera.
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