El fraude y la corrupción causan un perjuicio de 10 mil millones de dólares
Buenos Aires, ago. 8 (NA) -- El fraude corporativo y la corrupción causan en la Argentina un perjuicio de alrededor de 10.000 millones de dólares por año, y entre el 33 y el 38 por ciento de las empresas sufren algún tipo de operación fraudulenta que le consume el 5 por ciento de su facturación, según un informe difundido hoy.
En tanto, una de cada cuatro empresas pierde hasta el 6 por ciento de su facturación por maniobras fraudulentas, de acuerdo con un estudio difundido en el marco de un seminario organizado por la auditora KPMG.
Funcionarios, ejecutivos y analistas disertaron hoy en el seminario donde hubo coincidencias en cuanto a la "importancia de la concientización por parte de las instituciones públicas y privadas para reducir" el fraude y la corrupción.
"Nuestro país aún tiene un importante campo de crecimiento en la implementación de procesos y metodologías que permitan reducir el fraude y la corrupción que alcanza un volumen superior al 5 por ciento del PBI", indica el informe.
Mario Kutnoswky, gerente de Seminario de KPMG, aseguró que "el problema del fraude corporativo y la corrupción es un flagelo que se consume entre el 3 y el 6 por cientro del PBI de nuestro país que si tenemos en cuenta que es de 200.000 millones de dólares, estamos hablando de un perjuicio superior a los 10.000 millones".
"Estas prácticas colaboran para incrementar el descrédito de la opinión pública hacia el sector empresario", afirmó el especialista, en el marco del seminario "Fraude, ética y negocios en Argentina 2006".
Gerónimo Timerman, Socio de KPMG, confirmó que entre el 33 y el 38 por ciento de las empresas argentinas sufren anualmente de algún tipo de operación fraudulenta que les consume el 5 por ciento de su facturación".
"En Estados Unidos en el 2004 esta cifra ascendía hasta el 6 por ciento pero luego de que las empresas comenzaron a implementar procedimientos de detección de fraudes lograron bajarlo el año pasado al 5", indicó.
Al respecto comentó: "el fraude es un delito que se puede controlar aplicando una campaña de concientización a las empresasde que existen numerosas herramientas para poder combatirlo".
En la Argentina, "el delito más frecuente es la corrupción en un 70 por ciento de los casos con un promedio de 538.000 dólares por operación, luego le sigue la malversación de activos en un 20 por ciento y con un promedio de 150.000 dólares por operación y el 10 por ciento restante corresponde a los informes financieros fraudulentos, con 2 millones por maniobra", afirmó el especialista.
Abel Fleitas Ortiz De Rozas, titular de la Oficina Anticorrupción, consideró que según un sondeo realizado por ese organismo "la sociedad identificaba a la corrupción como un problema grave o muy grave según el 90 por ciento de los consultados".
"En la Argentina el tema es preocupante, según un sondeo solamente los hechos llevados a la justicia involucran más de 10.000 millones anuales", indicó el funcionario.
Según Transparency Internacional, la Argentina se ubica en el puesto 90 sobre 150 y alcanza una calificación de 3 sobre 10 lo cual indica que en este sentido "estamos mal".
Daniel Funes de Rioja, vicepresidente de la Organización Internacional del Trabajo y asesor de la UIA, dijo que "la corrupción como uno de los temas más delicados y que mayor vergüenza genera en el exterior".
Sostuvo que "la impunidad tiende a ser imitada y desvaloriza el sistema en general y lamentablemente es un elemento que existe en la cultura argentina y tiende a propagarse, es un fenómeno que se da de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba".
Para el abogado penalista Roberto Durrieu (hijo) "así como en los años 80 en la agenda estaba el combate del narcotráfico, en el 90 se centraba en la corrupción pública y a principios del año 2000 surgió el delito de lavado de dinero, hoy los temas más importantes son el terrorismo y el fraude corporativo".
David Prodger, jefe de negocios de la Embajada Británica, dijo que en su país "la lucha contra la corrupción es un eje central más allá de que no es una amenaza muy importante".
"En el ranking de Transparency Internacional somos el país menos corrupto del Grupo de los Ocho aunque de todas formas tuvimos que padecer tres casos muy significativos de fraudes", admitió.
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