Telerman redistribuyó el poder territorial en la Capital |Acordó con el kirchnerismo y el socialismo las nuevas direcciones en las comunas
La destitución de Aníbal Ibarra iba a desembocar, más tarde o más temprano, en una redistribución del poder territorial porteño. Pues llegó el momento. La nueva coalición de gobierno, liderada por Jorge Telerman e integrada también por el Partido Socialista y un sector del kirchnerismo, decidió readjudicar las comunas de acuerdo con esta nueva composición política. Algo así como que los barrios de la ciudad cambiarán de jefes.
Las comunas, que son 15, tienen funciones administrativas -cuentan con un registro civil, una oficina de Rentas, etc.- y agrupan barrios enteros. Cuando Ibarra obtuvo su reelección, en 2003, eran 16, se llamaban Centros de Gestión y Participación (CGP) y no tenían en cuenta la delimitación barrial.
De aquellos 16 CGP, Ibarra había concedido una mitad al kirchnerismo y se había quedado con la otra mitad. Telerman, ahora, cambiará los adjudicatarios: cinco comunas serán para los suyos; otras cinco, para el kirchnerismo; tres, para un espacio conducido por Raúl Fernández -jefe de Gabinete de Ibarra y actual secretario general de Telerman-, y las dos restantes, para el Partido Socialista.
La medida debería resultar transitoria, pues las comunas son una obligación constitucional de la ciudad, de modo que los directores de cada una de ellas tendrían que ser elegidos por el voto de la sociedad. El jueves próximo, justamente, la Legislatura tiene agendado un debate sobre el tema, aunque ya fue postergado al menos tres veces en los últimos dos meses.
"El nombramiento de los nuevos directores comunales es una transición a las comunas. Y buscamos que fuera un reflejo de la coalición de gobierno", confirmó a LA NACION Sergio Beros, secretario legal y técnico de la ciudad.
Fue Beros y no el ministro de Descentralización de la ciudad -el socialista Roy Cortina- quien discutió la redistribución de las comunas con los interlocutores enviados por cada espacio. Habló, así, con los legisladores Miguel Talento y Diego Kravetz, por el kirchnerismo; con Cortina, por el socialismo, y con Raúl Fernández, como aglutinador del ibarrismo.
Qué pidió cada uno
El peronismo le pidió mantener el número. O sea: ocho. Pero el gobierno contraofertó cuatro. Cerraron en cinco. "Ahora, a todos los nuestros los tiene que santificar Alberto", graficó un kirchnerista que pidió la reserva de su nombre. "Alberto" es el jefe de Gabinete nacional, Alberto Fernández, líder del kirchnerismo porteño y presidente del PJ de la ciudad. El problema es que por ahora no están confirmados los nombres de los directores, por lo que algunas discusiones continuarán hasta que el jefe de Gabinete dé su OK.
Alberto Fernández ya aprobó darle dos comunas al gremio de los encargados de edificios (Suterh), que conduce Víctor Santa María; otro al sector liderado por el secretario de Culto de la Nación, Guillermo Oliveri; un tercero al espacio militante de Miguel Talento y Claudio Ferreño -también opinará el legislador Helio Rebot, cuyo voto fue decisivo para la destitución de Ibarra-, y el restante al grupo de la senadora Vilma Ibarra.
Esta última comuna también era pretendida por el superintendente de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli. La aparición en la lista de la senadora Ibarra, incluso, provocó cierta sorpresa en el gobierno porteño.
Las motivaciones de cada espacio en el momento de dividir el territorio fueron diversas. Telerman, por caso, buscó quedarse con la franja central de la ciudad, histórico bastión del progresismo, y con el barrio de Palermo. También con una de las comunas del Sur. El gobierno cree que allí muchos votos se consiguen por el movimiento de los punteros del PJ y, como en las últimas elecciones ganó la zona el peronismo macrista, Telerman no quiere que la historia se repita.
El gobierno pretendía controlar, además, el barrio de Caballito, pero pudo más la insistencia socialista, que peleaba por la misma comuna. Beros, en la negociación, concedió.
Juan Manuel Olmos, legislador kirchnerista que representa políticamente al Suterh, pidió por Recoleta. Telerman aprobó.
Raúl Fernández, ex mano derecha de Aníbal Ibarra, mantuvo su poder territorial. Tenía tres comunas y con tres seguirá. Sobre el secretario general del gobierno, el telermanismo dejó un mensaje claro: "Los espacios que quedaron para Raúl son de él y no de Ibarra".
El ex jefe de gobierno tenía un solo cuadro en la lista, pero alguien del Ejecutivo porteño lo borró. Los cargos, crudamente, ahora tienen que ver con la nueva coalición gobernante.
Por José Ignacio Lladós
De la Redacción de LA NACION
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