Una señal que pone en apuros a Lavagna
Si alguien debe estar mirando con preocupación la demostración de fuerza que ayer hicieron los radicales K es Roberto Lavagna.
Una señal que pone en apuros a Lavagna
Por Laura Capriata
De la Redacción de LA NACION
Si alguien debe estar mirando con preocupación la demostración de fuerza que ayer hicieron los radicales K es Roberto Lavagna.
El ex ministro ya está virtualmente lanzado a una postulación presidencial para 2007, apoyado por los duhaldistas opositores al Gobierno y las estructuras formales del radicalismo de casi todo el país.
Tras un acuerdo con Raúl Alfonsín en persona, Lavagna recibió la promesa de que, más allá de la circunstancial rebeldía de un grupo de gobernadores e intendentes, a la hora de los comicios toda la UCR aceptaría la decisión partidaria de apoyarlo.
Pero si algo dejó claro la reunión de ayer es que eso no va a pasar, y además, mostró la dimensión de la diáspora que tendrán los supuestos votos del ex ministro.
Si tomamos el caso de la provincia de Buenos Aires -un distrito clave-, en el encuentro de ayer de Vicente López estaban los intendentes que gobiernan a 1.800.000 bonaerenses, del total de los 2.400.000 que son conducidos por un intendente o jefe comunal radical.
Excepto Tandil, todos los intendentes de las ciudades de más de 100.000 habitantes de la provincia adhieren a la concertación, incluidos Mar del Plata, Vicente López, San Isidro, Pergamino y Junín.
Los 50 intendentes cordobeses presentes (de un total de 151) muestran un mapa similar, con Río Cuarto, Río Tercero, Carlos Paz y San Francisco a la cabeza.
Si hablamos de votos, los cinco gobernadores que suscribieron el documento de ayer suman 850.000 sufragios, según los resultados de las últimas elecciones legislativas. Sólo Chaco se mantiene al margen de la concertación kirchnerista.
Motivaciones
Las motivaciones de este éxito de la convocatoria oficial admiten muchas interpretaciones, que oscilan entre el puro interés por los fondos oficiales, el sincero entusiasmo con el proyecto presidencial o el desencanto partidario.
"El partido nunca me consideró ni me ayudó como lo hace Kirchner." La frase del intendente anfitrión, Enrique García, se repetía en boca de cada gobernador e intendente.
Casi todos fueron recibidos con honores en la Casa Rosada en los últimos meses y tuvieron acceso directo a altos funcionarios nacionales para hablar de las necesidad de su gestión. Ni con los gobiernos radicales no habían conseguido tanto.
La estrategia de seducción de Kirchner con los mandatarios radicales funcionó: ayer el Presidente recogió por igual a los heridos, los desilusionados y los ambiciosos de la UCR.
Como contrapartida, en la medida en que se conocían los nombres de los presentes, los popes partidarios y del alfonsinismo pasaban de la preocupación al disgusto. La promesa a Lavagna de que tendría los votos intactos de la UCR entraba en crisis.
Igual, saben que en la reunión de la convención nacional, que se hará en dos semanas en Rosario, tendrán la revancha y también ellos alistan a su tropa para demostrar su poder.
Allí, los radicales K serán minoría, aunque enviarán a una delegación para que trasmita su postura al partido.
Agencia oficial
* Como pocas veces se recuerda en encuentros de este tipo, la agencia oficial Télam dedicó ayer una amplia cobertura a la reunión radical de Vicente López. Entre las 8.37 y las 22.35, se difundieron 39 despachos y 13 de las 52 fotos de su servicio sobre el mismo tema. No resultaron tan favorecidos, en cambio, el acto de la UCR en Mendoza ni el encuentro de Macri y López Murphy en Avellaneda.
Link corto: http://www.lanacion.com.ar/831344
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