Martes, 05 de septiembre de 2006
A falta de calles, plazas y canteros evocan a personajes de la cultura
En 1990 eran 58 los espacios verdes de la ciudad que llevaban sus nombres; en la actualidad son 154
- Sigmund Freud
Zonas "caracterizadas"
Y ahora... las instituciones
Manuel Mujica Lainez, Raúl Soldi y Atahualpa Yupanqui compartieron algo más que su condición de artistas: a cada uno de ellos los homenajea con su nombre un espacio verde de la ciudad.
La Comisión Permanente de Nomenclatura Urbana de la Legislatura porteña indicó a LA NACION que de las 720 plazas, paseos, plazoletas y canteros de la Capital, 154 llevan el nombre de escritores, músicos, artistas plásticos, dibujantes, comediantes y tangueros, en reconocimiento por su contribución a la cultura.
"Los nombres de la mayoría de las calles de Buenos Aires fueron fijados entre 1893 y 1904, y los artistas, en ese entonces, no consiguieron muchas nominaciones. Con el correr de los años, y ante la falta de nuevas calles, la ciudad encontró en los espacios verdes un lugar donde reconocer a los artistas", explicó a LA NACION Liliana Barela, directora del Instituto Histórico de la Ciudad.
Así, en 1990, sólo 58 espacios verdes evocaban a artistas; en 2000, lo hacían 123 y, en 2006, 154. La mayoría recuerda a escritores y a tangueros. El barrio de Villa Devoto, seguido por el de Palermo, son los que más homenajes dedican.
Actualmente, se están tramitando en la Legislatura porteña dos proyectos de ley para crear la plaza Tato Bores y el paseo Astor Piazzolla.
"Yo no soy partidario de reemplazar los nombres de las calles. Pero me parece un déficit no rendir homenaje a los artistas que nos dejaron un legado que forma parte de nuestro bagaje sociocultural. Lo importante es lograr que esas figuras formen parte del nomenclador del recuerdo de Buenos Aires, y si no queremos modificar el nombre de las calles, bienvenidos sean los espacios verdes", opinó el diputado y presidente de la Comisión de Cultura de la Legislatura, Norberto La Porta, autor del proyecto Paseo Astor Piazzolla, que aguarda su segunda sanción en la Legislatura.
Participación vecinal
También hay en trámite proyectos que buscan recordar a personajes de la cultura, como el tradicionalista artista plástico Eleodoro Marenco, del barrio de Mataderos, y el poeta Ricardo Lleras, de Barracas, que no son tan famosos como Piazzolla o Tato Bores.
"La creciente participación de los vecinos ha ido generando la aparición de proyectos que buscan homenajear al vecino notable del barrio. Se trata de personas que no son tan famosas, pero que su vecindad reivindica", explicó a LA NACION Leticia Maronese, miembro de la Comisión Permanente de Nomenclatura Urbana de la ciudad.
Sucede que, con la nueva autonomía porteña, la Constitución de Buenos Aires introdujo el sistema de audiencia pública, que implica una doble lectura, para tratar cualquier propuesta, incluidas las de imposición de nombre.
"Antes, los nombramientos se hacían por ordenanza, con mucha libertad y diligencia. Ahora, con la doble lectura, si bien los trámites se han demorado bastante, la ciudadanía participa más de la creación de la nomenclatura urbana", indicó Maronese.
Qué dice la ley
La Constitución también estableció que sólo tienen iniciativa parlamentaria los diputados, el jefe de gobierno y el defensor del pueblo. Pero un particular puede iniciar un expediente que, luego, un diputado puede hará suyo. Esto último es lo que sucedió con el proyecto de ley que pretende denominar Tato Bores a una plaza del parque Tres de Febrero, situada en avenida Figueroa Alcorta y avenida De los Ombúes, y que aguarda su segunda sanción en la Legislatura para ser aprobada.
"Tato Bores solía pasearse por ahí. Mientras caminaba, memorizaba los libretos de su show. Pocos meses después de su muerte, plantamos un árbol en su memoria. Un año más tarde, pusimos una placa de bronce junto al árbol. Y ahora, a diez años de su fallecimiento, propusimos que una plazoleta de unos 400 metros cuadrados del parque Tres de Febrero recibiera su nombre", contó a LA NACION Osvaldo Guerrica Echevarría, presidente de la Asociación Amigos del Lago de Palermo, que fue la agrupación que presentó la propuesta, luego impulsada por el diputado Rubén Devoto, del bloque Desde Abajo.
La ley dice: "En ningún caso deberán designarse calles o lugares públicos con nombres de personas antes de haber transcurrido diez años de su muerte". De ahí que Tato Bores, que murió en 1996, no pudiese tener su plaza hasta este año. "Y cuando se le quiso hacer un reconocimiento a Quino, como la ley prohíbe homenajear a personas que estén vivas, se le puso Mafalda a una plaza", recordó Maronese.
Es que, a veces, los personajes y las obras que crearon los artistas tienen igual o hasta mayor trascendencia que sus autores. Tal vez por eso hay tangos como "La cumparsita" y "Verano porteño", libros como "Martín Fierro", "Don Segundo Sombra" y "Juvenilia" y películas -como "La Patagonia rebelde", "La historia oficial" y "Prisioneros de la tierra", que ya son recordados por algún rincón verde de la ciudad.
Por Adriana M. Riva
De la Redacción de LA NACION
Sigmund Freud
* El mes pasado, dos legisladores porteños presentaron sendos proyectos para denominar Sigmund Freud a la cuadra de la calle Medrano, entre Mansilla y Charcas, en el barrio de Palermo. Los pedidos de cambio de nombres de calles ha sido una constante en las últimas dos décadas, pero no siempre los proyectos han prosperado. Algunos intentos frustrados fueron el de denominar Che Guevara a la avenida Cantilo y Juan Manuel de Rosas a Monroe.
Link corto: http://www.lanacion.com.ar/837839
Zonas "caracterizadas"
El Ministerio de Cultura del gobierno porteño lleva adelante, desde 2004, el proyecto plazas "caracterizadas", que intenta recuperar espacios públicos como punto de encuentro para la acción cultural.
"La idea es dar una identidad singular a cada plaza, para plasmar en la memoria colectiva el tributo a la trayectoria pública de aquellos personajes de Buenos Aires que constituyen íconos de nuestro acervo cultural", explicaron a LA NACION voceros de ese ministerio porteño.
La caracterización de las plazas se hace por medio de fileteadores, muralistas y organizaciones vecinales.
En 2004 fue caracterizada la plaza Enrique Santos Discépolo y también el paseo Roberto Goyeneche.
Y, en 2005, recibieron la misma atención artística la plazoleta Rodolfo Walsh, la plaza Mafalda y la esquina Osvaldo Pugliese. En lo que va de 2006, en tanto, se caracterizó a la plaza Miguel Abuelo.
Link corto: http://www.lanacion.com.ar/837841
Y ahora... las instituciones
Así como se agotaron los nombramientos de calles, los espacios verdes también comienzan a escasear. Y no sólo los grandes. Más de un artista ya ha tenido que conformarse con un cantero.
Por eso, varios pedidos de nombramiento apuntan ahora hacia las instituciones. "Antes, muchas escuelas llevaban nombres de las fuerzas armadas, de la policía... Ahora, en cambio, los nuevos patrones escolares han pasado a ser artistas. Un ejemplo: la escuela técnica 31° de La Boca cambió su nombre de Armada Argentina por Maestro Quinquela", contó a LA NACION Leticia Maronese.
"Las nuevas instituciones que eligen nombres de artistas, en general, pertenecen a la zona sur, que es donde se están abriendo más dependencias. Y también incluyen jardines de infantes, escuelas, conservatorios y centros culturales y educativos", agregó.
Link corto: http://www.lanacion.com.ar/837842
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