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Informe de Prensa

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Miércoles, 13 de septiembre de 2006

Discuten una ley para regular a las remiserías porteñas

Impone varias condiciones a la agencias para dejarlas trabajar. La cámara que las reúne se opone. Dice que cerrarían muchas agencias y aumentaría la tarifa, lo que terminaría afectando a los usuarios.

    Viajar en taxi es más barato
    Intenciones |Por Guillermo Kellmer


Guillermo Kellmer
pnovillo@clarin.com

La actividad de los remises creció exponencialmente durante los 90. En la mayoría de los barrios porteños aparecieron cientos de agencias, muchas de ellas ilegales. Para regularizar la situación, en la Legislatura porteña está avanzando un proyecto de ley que establece numerosos requisitos para habilitar una remisería. Pero apareció una polémica: los dueños de las agencias legales afirman que, de tan restrictiva, la ley podría provocar el cierre de numerosas agencias e incluso el aumento de tarifas, hechos que afectarían directamente a los usuarios.

La explosión de las remiserías terminó popularizando lo que tiempo atrás era un servicio exclusivo. Pero la crisis hizo estragos, y decenas de agencias desaparecieron: según la Cámara Argentina de Agencias de Remís (CAAR), de las 700 agencias (con unos 7.000 autos) que había en los 90, hoy sólo quedan 432 (con 2.800 vehículos). Las subas de los costos y la reducción en la cantidad de autos disponible llevó a una suba de tarifas: si antes de la devaluación el kilómetro se cobraba $ 0,70 promedio, hoy cuesta $ 1,50, aproximadamente.

El hundimiento económico también provocó el ennegrecimiento de la actividad: al no poder afrontar las cargas sociales de los trabajadores y los impuestos, muchas remiserías pasaron a la clandestinidad. Hoy, según la Cámara, hay unas 600 agencias truchas, con más de 3.000 autos, que no están habilitados ni pasan por ningún control técnico que reduzca el riesgo de accidentes. Actualmente, el control de los vehículos lo realiza SACTA, una empresa que le brinda el servicio a la Comuna. Esta, por su parte, se encarga de la habilitación de los locales.

Algunos legisladores presentaron el año pasado proyectos para regularizar el rubro. El que sumó más consenso fue el del macrista Diego Santilli, que ya consiguió despacho favorable en las Comisiones de Tránsito, Empleo y Servicios Públicos. Entre otros puntos, establece que las agencias deben estar habilitadas, tener seguros, registrar a todos sus autos y choferes y pasar por revisiones técnicas periódicas. Pero hay otros aspectos que la CAAR rechaza. ¿Cuáles?:

# Las agencias deben contar con un garaje para cada uno de sus autos a menos de 200 metros del local de la remisería. Y el local debe tener acceso desde la calle. La idea es que así se brinde un mejor servicio. Pero, según la Cámara, con una cochera cada diez autos alcanzaría, porque los vehículos no suelen estar parados todos simultáneamente, sino que están en viaje. Además, afirman que no necesitan un local a la calle porque la gente pide los coches por teléfono.

# Las agencias radicadas en Capital sólo podrán levantar pasajeros en la Ciudad, y las del GBA sólo en la Provincia. El objetivo de este requisito es que no crucen la frontera autos en mal estado, que la Ciudad no pueda controlar porque están radicados en otra jurisdicción. Para la CAAR, no se les puede prohibir a los clientes elegir la agencia legal que quieran, por tarifas, calidad del servicio o confianza, más allá de donde estén radicadas.

# Se prohibirá habilitar como remís autos que tengan más de cinco años de antigüedad, para que el parque automotor sea más seguro. La Cámara pide que el piso sea ocho años.

# El proyecto dice que las agencias deberán tener sus tarifas a la vista e informarlas al Gobierno porteño. De acuerdo a las remiserías, es un requisito impracticable, porque los precios se negocian diferencialmente con cada empresa que los contrata.

# Los dueños de las agencias deberán ser titulares de al menos tres de los remises. El proyecto incluye este punto para garantizar que los agencieros tengan un patrimonio mínimo para hacerse responsables si ocurre un juicio laboral o por un accidente. La CAAR propone que el resguardo patrimonial se de por un seguro de caución o con la propiedad del inmueble donde funciona la agencia. Pero la principal oposición a este punto es de la Unión de Propietario de Autos de Remís (los dueños del 80% de los remises): dicen que si los agencieros tuvieran autos propios les darían los mejores viajes, y ellos se verían perjudicados.

Respecto del proyecto, el diputado Santilli le explicó a Clarín: "Convocaremos a la CAAR para pulir detalles, porque hay aspectos técnicos que se pueden corregir. Lo que no permitiremos es que sigan existiendo remiserías truchas que pongan en riesgo la seguridad de la gente. Todas las agencias deben estar habilitadas, con seguros, autos en buen estado y choferes en blanco". Según Santilli, el proyecto final consensuado debería estar listo en un mes, para luego tratarlo en el recinto de la Legislatura.

Viajar en taxi es más barato

A pesar del último aumento, viajar en taxi aún resulta, en promedio, más barato que tomar remises.

Según comentaron diversas empresas de radiotaxi, un viaje del Obelisco al aeroparque Newbery ronda los $ 13, mientras que el promedio de las agencias de remís (de acuerdo a lo informado por la CAAR) pide $ 25. Por otro lado, viajar en taxi desde Flores al Centro puede costar entre $ 14 y $ 16, cuando un remís sale, en general, $ 25. Otro ejemplo: del Centro a Belgrano, un taxi cuesta $ 18, y un remís $ 25, aproximadamente.

Claro que hay varios condicionantes. El taxi es más barato siempre y cuando el tránsito esté fluido. Si uno se topa con un piquete, por ejemplo, las fichas seguirán cayendo, mientras que el remís cobra un precio fijo. Por otra parte, las tarifas de los taxis no se negocian, algo más común con los remises, que además suelen contar con autos más cómodos.

Intenciones |Por Guillermo Kellmer
gkellmer@clarin.com

Aquellos legisladores que impulsan la ley para regular el trabajo de la remiserías se habrán basado, entre otras cosas, en los números que maneja la Cámara que reúne a las agencias. Actualmente en la Ciudad hay 432 agencias legales mientras que las truchas llegan a 600. Las cifras dejan en claro que el actual sistema de control, compartido por la Comuna y una empresa tercerizada, no funciona. El proyecto que se discute apunta a que no se ponga más en riesgo la gente. Buenas intenciones que sin un organismo que se dedique a controlar tanto a las agencias como a vehículos y choferes, apenas puede quedar en eso.

http://www.clarin.com/diario/2006/09/13/laciudad/h-03801.htm

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