Lunes, 25 de septiembre de 2006
Nuevos trabajos para recuperar el esplendor del parque Tres de Febrero
Hay en marcha construcciones en la zona de El Rosedal; también reacondicionarán varias plazas
- El espacio verde más grande de la Capital |Ya posee su propia administración
Nuevas luminarias; puesta a nuevo de aceras rotas; construcción de sumideros y un cordón que separa el sendero peatonal del vehicular. Hace un mes, se puso en marcha en el parque Tres de Febrero una serie de obras y remodelaciones con el fin de embellecer y mejorar el pulmón verde más grande de la Capital.
Sin embargo, acaso lo más curioso entre todas las tareas encaradas en el paseo haya sido la construcción de los lomos de burro en las calles que costean el lago del Rosedal para evitar, entre otras cosas, el "tiro" al travesti.
¿Qué es esto? Así se refirió Javier María García Elorrio, director del parque de Palermo, al detallar los ataques que a diario sufrían los travestidos que frecuentan cada noche el Rosedal, donde funciona una concurrida "zona roja": algunas personas los escupían, les tiraban piedras e incluso les disparaban con rifles de aire comprimido desde los automóviles.
"Tuvimos varias reuniones con los travestis porque eran objeto de agresiones de individuos que pasaban y los maltrataban desde los vehículos. Está todo documentado. Ellos pidieron que se pusieran lomos de burro para evitar que los automóviles circularan a gran velocidad, porque los agredían y se escapaban", relató a LA NACION García Elorrio, que asumió la dirección del parque el 1o de mayo pasado, después de 60 años sin ninguna autoridad exclusiva al frente de este predio de 390 hectáreas.
Al margen de esta cuestión en particular, los lomos de burro, que hace tiempo que tendrían que haber sido instalados por una vieja ordenanza y que hasta hace un mes formaban parte de la nómina de promesas incumplidas, tienen como finalidad que los vehículos no circulen a más de 30 kilómetros por hora y evitar, así, accidentes entre las casi 30.000 personas que visitan el Rosedal cada fin de semana.
En abril pasado se creó por decreto la Unidad Parque Tres de Febrero, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente del gobierno porteño, con la idea de mejorar la gestión del paseo. A continuación, se delineó un plan de obras que implicará la realización de acciones de utilidad para los visitantes y que insumirá una inversión de más de 680.000 pesos.
El plan, que comenzó con las mencionadas modificaciones en el Rosedal, continúa ahora con el reacondicionamiento y la señalización de los senderos para ciclistas y caminantes, la construcción de un cordón que separa el sendero peatonal del vehicular y la instalación de nuevas luminarias en todo el parque.
En esta zona, así como también en el resto del paseo, se están reponiendo unos 400 tocones en el borde de las plazas, que impedirán el acceso de los vehículos al césped, infracción muy habitual entre los visitantes durante los fines de semana.
Juegos para discapacitados
Por otra parte, la plaza Haití (Dorrego entre Freyre y Figueroa Alcorta, dentro del Parque) será puesta en valor en forma conjunta con la Subsecretaría de Promoción e Integración Social. Junto con organizaciones especializadas, se diseñará allí un patio de juegos adaptado para chicos con necesidades especiales. De esta manera, el parque se adecuará a las necesidades de accesibilidad de todos.
"La intención es que todos puedan disfrutar de este gran pulmón verde. Hay mucho por hacer, pero hay que ir paso a paso", aseguró Elorrio.
Con el fin de recuperar el patrimonio histórico del parque, se llevará a cabo el reacondicionamiento de los seis portones de hierro de los principales accesos al paseo. Actualmente, hay cuatro hojas que descansan en los depósitos del gobierno porteño y que serán restauradas por completo, con lo que se devolverá al predio un elemento de su patrimonio original.
"La propuesta de esta nueva unidad de gestión es avanzar en un esquema que contemple un parque con alta calidad ambiental, garantizando un mejor esparcimiento para los vecinos, y preservando el valor y el patrimonio histórico del lugar", indicaron en el ministerio.
En 1996, Repsol YPF asumió el padrinazgo del parque; desde entonces, hizo elevar 30 centímetros los canteros y plantar 11.500 rosales, que hoy mantiene. La compañía petrolera también trabaja en el reacondicionamiento de los carteles dentro del paseo y en la formación de un sector de rosas antiguas, con el fin de darle al espacio un aspecto educativo, potenciado cada semana con eventos, exposiciones y conciertos.
También se pondrá en marcha en los próximos seis meses el remozamiento de las plazas Quiroga, Sicilia, Armenia, Estado de Israel, Haití, Ecuador y Carlos Alberto Pueyrredón (todas dentro del Parque Tres de Febrero), un proyecto que demandará un inversión de 5.000.000 de pesos.
Por Pablo Tomino
De la Redacción de LA NACION
Link corto: http://www.lanacion.com.ar/843386
El espacio verde más grande de la Capital |Ya posee su propia administración
El parque Tres de Febrero es el predio verde más grande de la Capital: tiene 390 hectáreas y se levantó sobre lo que era la residencia San Benito de Palermo, que había adquirido Juan Manuel de Rosas, en 1836, que, por entonces, poseía 541 hectáreas. El parque fue creado por Domingo Faustino Sarmiento y Nicolás Avellaneda, y diseñado por los paisajistas Carlos Thays y Benito Carrasco, quienes dispusieron la plantación de 150.000 árboles de varias especies.
Hoy, el parque ha crecido y el gobierno porteño quiso que tuviese, al modo de los grandes parques del mundo, su propia administración. Por ello designó en mayo último a Javier García Elorrio como director del predio.
La iniciativa comenzó con un foro participativo organizado por la administración local y la Fundación Ciudad, en el que 100 participantes discutieron las propuestas de administración del parque y los temas excluyentes fueron el mantenimiento y la seguridad.
Las opciones sobre las que se trabajó en los talleres fueron cuatro: la creación de un sistema de parques; la elección de un director por concurso público, acompañado por un consejo asesor multidisciplinario; un ente autárquico, como la Corporación del Sur, y un ente para la conservación, al modo del Central Park Conservancy, de Nueva York. "Queremos hacer un parque más público y más sustentable, que tenga todo lo que la gente quiere para disfrutarlo", dijo García Elorrio.
Vale consignar, por ejemplo, que el Central Park de Nueva York es un caso parecido: las 340 hectáreas del corazón de Manhattan están incluidas en el sistema de parques de la ciudad y también tiene injerencia en su administración la Central Park Conservancy, una entidad creada especialmente para ese espacio verde.
Link corto: http://www.lanacion.com.ar/843388
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